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Entrevista: derecho y agronegocios

Foto E Bustamante cerca

Entrevista a Eugenia Bustamante, directora del programa Régimen Jurídico de los Agronegocios de la Universidad Austral.

¿Cuáles son los principales desafíos legales que enfrentan los agronegocios en la Argentina?
El desafío más importante es adecuar la legislación a los avances que tuvieron lugar en los últimos años. La actividad agropecuaria cambia vertiginosamente, incorpora tecnología, genera nuevas figuras contractuales y asociativas que quedan fuera de un marco legal que no ha tenido reformas en las leyes específicas del sector.
Por ejemplo, es inminente la reforma de la ley de semillas que resuelva el cobro de regalías por la incorporación de biotecnología, como genes tolerantes a herbicidas o resistentes a insectos o sequía. Se debe reformular el derecho de los productores de resembrar la semilla que compraron, en armonía con el pago de regalías a las empresas que llevaron a cabo la investigación para el mejoramiento vegetal, con el fin de reconocer los derechos de propiedad intelectual y evitar el comercio ilegal de semillas. Recientemente, este tema tomó estado público por la implementación de Monsanto de análisis de las semillas en los puertos para de detectar los casos en los que no se habían pagado las regalías por la variedad Intacta. En realidad, es un tema que comprende a toda la industria semillera, donde hay empresas nacionales y extranjeras, y a los demás participantes de la cadena, y que debe ser resuelto por una ley nacional.
También son necesarias nuevas leyes de conservación de suelos, producción orgánica, una ley nacional sobre el uso de fitosanitarios, seguro multiriesgo, la regulación de varios contratos atípicos; y modificaciones a la ley de Tierras, Arrendamientos, Trabajo Agrario, Biocombustibles. Es desafío es consensuar intereses para llevar a cabo estas reformas, con el fin de dar un marco legal apropiado que contribuya a la generación de negocios brindando seguridad jurídica.

 

¿Qué tiene que saber un abogado que quiera especializarse en el sector?
En primer lugar, debe conocer la legislación específica que incluye además mucha regulación de diversos organismos públicos, y que generalmente no se estudia en la carrera de grado. Como en los planes de estudio no figura una materia sobre Agronegocios o Derecho Agrario, ni como materia optativa, muchos de los contenidos esenciales quedan dispersos en varias materias y no se analizan en profundidad. Para el ejercicio profesional, es necesario incorporar conocimientos sobre las características de los negocios sobre los que se asesorará o litigará, como la forma de producción, los ciclos y la cadena de cada producto, mercados a los que se destina, formación de precios, características de la demanda, etc.
El agro se ha profesionalizado de tal forma que estamos ante negocios cada vez más complejos, que exceden la realidad nacional y son parte de un contexto globalizado. Requiere además de un abordaje interdisciplinario, y los abogados debemos estar preparados para interactuar con profesionales de otras disciplinas y con una mirada global. Con este criterio hemos diseñado el plan de estudios del programa ‘Régimen Jurídico de los Agronegocios’ en la Facultad de Derecho de la Universidad Austral que comienza el 24 de junio.

 

¿Cómo impacta el escenario económico en el mercado jurídico (vinculado con el sector)?
Un escenario económico propicio es muy importante, porque estamos ante actividades que requieren inversión permanente, y a su vez están sujetas a múltiples riesgos, por lo cual los negocios se expanden o retraen tal vez en mayor medida ante los cambios que en otros sectores.
Por eso, se generaron muchas expectativas a partir del cambio de gobierno y las primeras medidas que se tomaron. Desde el punto de vista político, la creación del Ministerio de Agroindustria en reemplazo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, es un símbolo del nuevo concepto integrador de la producción primaria con la agroindustria, que tiene todas las condiciones para desarrollarse en nuestro país aprovechando las ventajas comparativas y competitivas en la producción de materias primas en cantidad y de calidad. En el plano económico, la eliminación de los derechos de exportación, conocidos como retenciones, a todos los productos primarios excepto la soja, además del impacto en la carga tributaria de los empresarios implica un cambio positivo de paradigma respecto del sector. También, el comercio internacional se verá favorecido a partir de las modificaciones realizadas al Registro de Operaciones de Exportación, difundidas como eliminación de los Roe´s, que quitaron las trabas a la libre exportación simplificando los procesos.
El contexto internacional, si bien no se puede generalizar porque hay que analizar las particularidades de cada producto, se estima que en el futuro próximo aumentará la demanda de alimentos, en especial de proteínas animales, lo cual incluye además del crecimiento de la producción pecuaria, el cultivo de forrajes para alimento de las distintas especies. Esto producirá el aumento del área sembrada y del número de cabezas de ganado que impactarán en la producción primaria, transporte, comercio interno y exportación, industrias frigorífica, semillera, de insumos, etc., generando diversos negocios que habrá que asistir jurídicamente.

 

¿Qué está pasando en relación al uso de transgénicos?
La utilización de transgénicos u organismos genéticamente modificados se ha extendido a gran parte de los cultivos. Al respecto, hay posturas extremas a pesar de que aún no se conocen los efectos adversos de su consumo. Por otra parte, partiendo de una mirada global, es preciso producir cada vez mayor cantidad de alimentos en la misma superficie cultivable en el mundo, para alimentar a una población que crece. La necesidad de aumentar los rindes requiere inevitablemente la utilización de biotecnología en la agricultura para lograrlo. A su vez, se están investigando nuevas técnicas de mejoramiento vegetal que superan la transgénesis porque trabajan con tecnología molecular.
En Argentina la aprobación de un ogm involucra un proceso de varios años en el que intervienen organismos reguladores que evalúan el posible impacto ambiental antes de autorizar la liberación de su cultivo y los efectos en el mercado nacional e internacional, también se estudia la seguridad alimentaria del cultivo transgénico y de sus subproductos antes de autorizar su consumo humano y animal. Una vez cumplidas estas etapas queda aprobado el nuevo evento para su comercialización.

 

¿Y qué está pasando en materia ambiental?
Las cuestiones ambientales que presenta la producción primaria difieren según se trate de agricultura o ganadería. En el primer caso, la ausencia de una ley nacional sobre uso de agroquímicos, ha generado que las provincias hayan regulado sobre el tema con distintos criterios y alcances, a lo cual se agrega lo dispuesto por las ordenanzas municipales de los Municipios o Comunas. Por lo tanto, encontramos una legislación que no es uniforme sobre temas de tanta importancia como: el grado de toxicidad y dosificación de ciertas sustancias químicas, o que requieren receta agronómica expedida por un ingeniero agrónomo para su adquisición, la regulación de las aplicaciones aéreas, la distancia de poblaciones o escuelas rurales, el tratamiento de envases vacíos, el almacenamiento en lugares especiales, entre otros. En producción lechera en tambos y en la producción ganadera, en especial en el engorde a corral o Feed-Lot, las principales cuestiones que se presentan son: el tratamiento de efluentes, la emisión de gases y la distancia mínima del establecimiento productivo respecto de centros urbanos.
En los últimos tiempos se advierten cambios en los consumidores que demandan productos de mayor calidad, preferentemente certificados, de manera tal que esté garantizada la inocuidad, el manejo racional de los recursos naturales y la procedencia de los mismos. Argentina tiene un gran potencial para producir productos orgánicos, ecológicos o biológicos por las condiciones geográficas que presenta. Estos productos están destinados a nichos de mercado que acceden a pagar mayores precios por la calidad de los mismos. También está pendiente el desarrollo de mayores Indicaciones Geográficas o Denominaciones de Origen que destaquen la procedencia de los alimentos de nuestro país en los mercados del mundo, como la reciente obtención de la Indicación Geográfica ‘yerba mate argentina’.
Si pensamos el sector agroindustrial con visión de futuro, podemos imaginar un país en marcha que produce una gran variedad de productos, incluyendo las economías regionales, a lo largo de todo su territorio. Como profesionales del derecho debemos prepararnos para acompañar ese desarrollo destacando el valor del cumplimiento de la ley, brindando las mejores alternativas para cada negocio y proponiendo los cambios legislativos que sean necesarios para adecuar el derecho vigente a la realidad de la producción.

 

Para saber más: http://www.aunoabogados.com.ar/index.php/noticias/822-agronegocios-en-la-austral


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